Super Bowl 2006: Le apagan el mic a Mick

Lo han hecho de nuevo.
Primero el "inesperado" pezón de la Janet, y como si no tuvieran caldo suficiente con el Patriot Act, la cadena ABC se auto-censuró al año siguiente, transmitiendo el famoso halftime con un considerable delay, de modo que el público estuviera libre de tetas o culos en fuga....curiosamente el artista invitado era Paul McCartney, conocido por mantenerse siempre vestido durante sus presentaciones. Entonces, ¿era necesario?
La extensión de la auto-censura mostró una nueva faceta este año, cuando ABC y la NFL pactaron con el artista invitado al Super Bowl, The Rolling Stones una serie de medidas que han sorprendido a sus fans. Esta vez no se trataba de que no trajeran sorpresitas inesperadas, sino de una censura previa sobre la letra de sus canciones —cosa que no agradó a la banda, pero que finalmente fue aceptada. No sabemos exactamente a qué le temían, pero los jerarcas de la cadena televisiva decidieron apagarle el micrófono en dos ocasiones al rebelde Jagger cuando cantaba mientras decía palabras consideradas "sugestivas". Entre los vocablos amordazados figuraba el "gallo" americano, el famoso cock, objeto de infinitas suplicas en las pelis porno.
Al parecer algunos intelectuales americanos han concluido que tienen el deber de proteger la integridad moral de las familias americanas que disfrutan del Super Bowl —una nueva variante interna del complejo de World Watchmen (policía del mundo) por el que tanto se les quiere en el exterior. Lo que no entendemos es el grado en que un pezón o la mención de un animal —sea de granja o calzoncillo— pueda arruinar la vida a un niño, en comparación a otras imágenes que éste mismo podría ver si cambiara de canal.
¿Quién critica la inmoralidad de la violencia gratuita en las películas que glorifican el asesinato, de las imágenes explícitas de muertos en los telediarios, de la música que exalta el mafia lifestyle?
Es un hecho, la sociedad de EEUU parece temerle más a la aparición de un chocho a destiempo que a las consecuencias a largo plazo de tener un presidente loco.
Lo han hecho de nuevo. Y esta vez han logrado lo que nadie: cortar la lengua de los Rolling.
