Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

¿Para qué sirve la identidad nacional?

Archivado en General • Fecha: 15-02-2006 20:10:51

Reflexiones de un ciudadano perdido




Siempre me han gustado los mapamundis, porque donde quiera que los miras te llega alguna imagen mental, algún recuerdo, o talvez una memoria de lo que ocurrió en cierto lugar o lo que pudo ocurrir. Estamos aquí, pero yo he estado en este sitio, luego en aquel, aquí nació fulano, que luego vivió por acá donde conocimos a mengano, que luego viajó hasta este otro lugar, donde mi madre conoció a mi padre, aunque nació en New York pero se crió en Puerto Rico, su patria; y mi padre nació por acá en España, pero ha vivido más en Puerto Rico que en la madre patria, y es ahora americano. Yo soy puertorriqueño de esta isla chiquita que a penas sale aquí, pero mi certificado de nacimiento dice que nací en "Puerto Rico, USA" — y ese orden no me gusta. Ya de manganzón fui adoptado —sin papeles— por estas montañas de México durante tres años y ahora me adopta España cerca de esta playa que le dicen la Malvarrosa. Todas mis residencias han sido confusas, porque ante el ojo de un gringo soy un americano no-americano, para los españoles un español no-español, y ante los mexicanos un americano indocumentado que habla español. Políticamente hablando soy un híbrido tri-nacional, pero apátrida, pq mi patria ni es USA ni es España, y Puerto Rico no figura como nación en ninguno de mis papeles; ni siquiera sale su bandera en este dichoso mapamundi.

En efecto, en este mapa no figura mi patria. Quizá por eso me gustan tanto los mapamundis, pq me incitan a buscar de dónde demonios vine yo. ¿Dónde está mi identidad? Algunos me han dicho que me deje llevar por el corazón; que mi patria será aquello con lo que me identifique más. Pero si la identidad implica un identificarse con algo, entonces ¿por qué desde niño siempre odié la salsa y a Menudo, tanto como hoy odio el reggaetón? ¿Por qué los tacos me gustan tanto como la comida china, y la china a veces más que el arroz y las habichuelas con mofongo? ¿Por qué cuando me fui a México me mataba buscando un plátano verde pa hacerme unos tostones, y cuando regresé a Puerto Rico me frustraba no tener tortillas de maiz pa mojar mi guacamole? ¿Por qué a veces me caen tan mal los gringos pero me encanta casi todo lo que nos venden?—excepto su música, aunque sí me gusta la de sus parientes británicos. ¿Por qué prefiero la paella de mi madre que la valenciana? En resumen, ¿por qué mi origen o "identidad nacional" no parecen ser coherentes con mis gustos y forma de ser?

El mapamundi no sólo me recuerda asuntos de mi vida, también los dichosos inventos estos de las nacionalidades, las ciudadanías, las residencias, y las visas. Pero, ¿por qué esta afición de querer segmentar el mundo como si las montañas, rios y mares no fueran suficientes? El mapamundi nos recuerda que nacer en ciertos lugares es un sinónimo de mérito o de desgracia. Y te explica por qué si sales por el canal vaginal de tu madre en la latitud X, tienes unos derechos, y por el contrario se te niegan cuando sales por la Y.

¿Tiene que ser la localidad donde naciste o creciste un elemento tan importante cuando definimos un individuo? ¿Se define el ser humano por costumbres, regionalismos, modismos, o precisamente por aquello que lo hace distinto de los demás? ¿Existe un elemento con el cual nos podamos definir, sin recurir a gustos comunes como comiditas criollas o musiquitas folclóricas?

Las personas gustan de identificarse más como colectivos que como individuos, ya sea bajo banderas o un equipos de futbol. Pero la identidad colectiva, como la nacionalidad, es un hecho que no se elige, es algo que te toca por carambola. ¿Qué valor, a nivel individual, tiene una circunstancia cuando sucede al margen de nuestra voluntad? Siempre he pensado que el "orgullo nacional" es una de las mayores tonterías humanas; una búsqueda de inflarnos el ego a falta de méritos propios e individuales de los cuales poder sentirnos complacidos.

Si la identidad nacional es necesaria para encontrar nuestro norte, entonces ¡al carajo con las brújulas! Eso sí, no soy un un "apátrida", —que es una palabra horrible como esas que también empiezan por A, como ateo, anormal, acéfalo, aneurisma...— soy un ciudadano del mundo. Por eso me gustan tanto los mapamundis; porque me recuerdan que mi patria está más allá de una bandera única.

Escrito por JLGiles
(0) Comentarios • (0) ReferenciasPermalink


Referencias (URL para referencias)


Comentarios


Comentar



Recordar datos




LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009