La cebolla y el recurso del Click en el arte contemporáneo

Dicen que el arte es como una cebolla: capas y capas de significados. Los artistas contemporáneos parecen estar obsesionados con que sus obras signifiquen, y mientras más significados más éxitosos. ¿Qué mejor fórmula para esto, que el collage, las imágenes u objetos sacados de contexto? Recortes de periódico pegados en un lienzo aquí y allá, la Virgen de Guadalupe con la cara de Marilyn Monroe, tiburones seccionados flotando en formol, etc. etc. etc. hasta el aburrimiento de los etcéteras per sécula seculorum. Pero lo importante es la manera en que se conectan estos significados. Esto suele hacerse con un catálogo o con una crítica de arte bien chulisnaki. —Los criticos de pacotilla suelen cobrar $500 o un cuadro de tu creación por su labor desinteresada.— Es en ese proceso donde se posibilita que 1 + 1 te de un total de 5. Ahora te lo explico.
Un día iba caminando por el campo con un colega artista, y me dice, "¡Mirá, en las nubes hay una guinea! ¡¿La ves?!" Y le digo, "Sí, claro que la veo, pero la guinea está en tu cabeza no ahí." Entonces mi amigo tomó fotos a la nube, mientras yo me burlaba. A los meses las expuso en una galería popof, junto con un ensayo en el catálogo explicando cómo el ser humano es capaz de generar significados de "la nada", y así juntó "la nada" con "lo vaporoso", "lo vaporoso" con las nubes, y ¡click! ya lo tenía, ¡una obra de arte! Así es el high art de nuestros días: consigues entramar dos o tres ideas dispares y click, has generado un significado "interesante", y puedes hacer a otros co-partícipes de ello. El arte actual está lleno de clicks por todas partes. Nada, que mi amigo vendió las guineas por miles de dólares. Y al final, por no parecer yo loco, le tuve que dar la razón: no eran nubes, eran guineas. ¿Pero dónde radicaba su éxito?
¿Alguna vez has entrado a una galería moderna a ver una exposición de un pintor actual, y no ves nada, sólo embelecos aquí y allá?, y entonces justo cuando vas a decretar la sentencia final "¡vaya clase de mie...!", en eso el encargado sonriente te agarra y te suelta este rollo literario digno del Nobel. Y te quedas así medio lelo, medio digiriéndotelo, medio creyéndotelo por fe...y ¡CLICK! Y dices "Coño es verdaaaad! ¿Cómo no lo pude ver? ¡Qué pintura tan genial!" Amigos irreverentes, he aquí una de las más grandes fórmulas del éxito del arte contemporáneo: el antiguo abracadabra de los ilusionistas, hoy día aplicado a cuadros, esculturas, y cachivaches instalados se llama el Click. Sólo que aquí es a macroescala; en vez de convertir palomitas en conejitos, se convierten nubes en guineas y pintores en Cervantes.
A lo que quiero llegar es que la manía de los significados siempre ha existido, pero que hoy día no es un recurso sino EL recurso. Y que la calidad de una obra se mida sólo por la capacidad que un discurso literario tiene para hacerte click en la cabeza, me parece un tanto infantil. Bueno, hablando de niños... Esta mañana me fui al parque y me puse a mirar el cielo detenidamente un rato. Un niño se me acercó y me preguntó que qué miraba. Le dije, "Es un Fra Angélico ahí en el cielo, ¿lo ves?" Y me dijo, "mmmmm...Noooo, es una guinea comiéndose una cebolla." Y por si acaso le tomé fotos a la nube.

Foto: Guinea a punto de despegar a las nubes