Lo que pasa a los países que no quieren ser país

Hoy me fui a comer un hot dog, y qué gusto bajármelo con una Old Colony. Ah... ese refresco carbonatado de uva pero con sabor a jarabe para la tos. Yo no sé de dónde proviene, pero en el único lugar donde lo he bebido es en mi tierra, Puerto Rico. Old Colony, la vieja colonia... qué nombre tan apropiado para una bebida en Puerto Rico, que después de 500 años sigue siendo precisamente eso, una vieja colonia. ¿Habrá otra más vieja en el mundo? Las pretensiones de las Naciones Unidas durante el siglo XX de borrar la lista de colonias no dieron el fruto esperado, y hasta la fecha siguen existiendo muchos "territorios de ultramar", "dependencias", "territorios no incorporados" o "estados libres asociados". Eufemismos. Son colonias.
En nuestra época la palabra colonia suena anacrónica. ¿Cómo es posible que a tales alturas existan aun territorios con identidad nacional propia que renuncien a su soberanía? ¿Será que no les interesa la soberanía? O peor aun, ¿será que no tienen tal identidad?
En Wikipedia salen casi una veintena de estos casos:
* Anguila, colonia británica
* Bermudas, colonia británica
* Gibraltar, colonia británica
* Guam, colonia americana
* Islas Caimán, colonia británica
* Islas Malvinas, colonia británica
* Islas Marianas del Norte, colonia americana
* Islas Turcas y Caicos, colonia británica
* Islas Vírgenes Británicas, colonia británica
* Islas Vírgenes de los Estados Unidos, colonia americana
* Montserrat, colonia británica
* Nueva Caledonia, colonia francesa
* Pitcairn, colonia británica
* Sáhara Occidental, colonia marroquí
* Samoa Americana, colonia americana
* Tokelau, colonia británica
* y por supuesto, Puerto Rico, colonia americana.
El status colonial en teoría podría durar infinitamente, pues la existencia de toda colonia es sinónimo de que se está llevando a cabo una explotación. En el momento que un imperio no obtiene algún tipo de beneficio, lo lógico es que suelte a la colonia, la venda, o la dejen tirada en el mar. Esto último es lo que le llamo "independencia por imposición" o "patada en el culo", y es lo que creo que ocurrirá tarde o temprano con Puerto Rico.
Toda nación tiene el derecho a su auto-determinación. Pero, ¿qué les impide a los habitantes de estos territorios pedir abiertamente su independencia? Pienso en muchas razones: la falta de recursos con los que sostenerse independientemente, el miedo a ser soberanos, el terror que el insularismo te propicia cuando te dicen "ahora estás tú solito en el medio del mar", pero sobretodo el oportunismo, pansismo y barriguismo. La mentalidad colonial se fomenta desde el lado del imperio y también desde el de los colonos. ¿Simbiosis? ¿Parasitismo?
El amarre de los puertorriqueños a los EEUU es un caso típico de oportunismo. Los boricuas presentan las características propias de cualquier nación latina. Entre ellas resalta su resistencia ante la imposición del idioma inglés. Después de cien años de coloniaje americano los puertorriqueños continuamos hablando español, bailando nuestra salsa, mientras que otros territorios en el mundo, como Filipinas y Hawaii sucumbieron ante el inglés en unas pocas décadas, y del español y el hawaiiano sólo conservan los apellidos. Los puertorriqueños tienen una fuerte identidad nacional —sea lo que sea esto—, como el resto de los países caribeños. Y quizá la mayor razón que puede explicar por qué han permitido que EEUU los mantenga como una colonia es precisamente el oportunismo. El boricua se cree muy listo, se chupa los fondos federales sin pagar los impuestos federales. Pero esta situación ha degenerado en un "mantengo" patético. A los puertorriqueños se nos ha enseñado a ser dependientes por 500 años, y hoy somos una colonia limosnera sin exportaciones que se limita a pedir, pedir y pedir fondos federales americanos, cuando por dentro detestamos a los yankees —o los Mr. Ñemersons—, no los aguantamos, los encontramos ridículos, pedantes, pero los "necesitamos". Y es cierto, los necesitamos para vivir precisamente como ELLOS quieren que vivamos: Con tres carros por cada casa, porque la farmacia y panadería están a 10 km de distancia, con el Corn Flakes a 4 dólares, televisor en cada habitación, la nevera repleta de TV dinners y pizzas congeladas, con una educación pública de mierda, donde se enseñanza un sólo idioma (porque no existe más mundo que el de ellos), y las universidades a $10,000 el año, gorditos, y ahorcados por Visa/Master Card. Damas y caballeros, éste es el American Dream.
Pero a los puertorriqueños compatriotas con dignidad les tengo una buena noticia. No importa bajo qué status un territorio se encuentre, existe un principio que parece nunca fallar: toda nación tarde o temprano alcanza su independencia. (Remítanse a los libros de historia.) Por eso, no importa cuantas trabas le pongan, la independencia de un pueblo es su destino inevitable. Ya sea mediante referendum o revolución, todo se reduce a un asunto de tiempo, en lo que los huevos de este pueblo se cuajan, o en lo que los imperiales se hartan de chupar y nos lanzan al mar... de nuevo.
Pero en lo que eso ocurre, yo seguiré celebrando mis hot dogs con el sabor insuperable de mi Old Colony importada.