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Por qué el hambre es una creación occidental

Archivado en Política • Fecha: 03-05-2006 13:21:46

Cuando se apaga el gen de la supervivencia.



Foto: Lo peor que pudo hacer el hombre africano.

Desde pequeño crecí viendo dos realidades opuestas: Por un lado en la escuela me hablaban de nuestra cultura occidental y sus logros. Nos hacían sentirnos orgullosos de Colón, la tecnología que nos llevó al espacio, etc. Pero cuando regresaba a mi casa, siempre aparecía siempre una temible imagen que nos arruinaba la cena: la carita de un flaco niño africano rodeado de moscas, con una cancioncita trágica de telón "Aporte a CARE, alimenta un niñooooo..." Aquel anuncio era el terror de nuestras tardes. No había quien tragara medio sandwich después de verlo.

En aquellos años yo no pensaba en esos seres como niños, más bien parecían no-humanos —como extraterrestres— y me daban repelos. Pero mi madre aprovechaba el trauma visual que me provocaba para decirme, "Por eso te tienes que comer toda la comida." Así me desarmaba, y me rendía ante el arroz con las habichuelas. Y cuando se me olvidaba, me refrescaba la memoria "Recuerda los niños de Biafra...." Qué sentido de culpa me provocaban por dejar mi plato ligeramente "lleno". Había niños muriendo de hambre, y yo tirando la comida. No podía ser.

Recientemente vi en la tele una historia bastante distinta: un documental de cómo hace millones de años evolucionaron en Africa los primeros hombres. Lo que más me sorprendió fue que a pesar del clima hostil, de los depredadores, la falta de tecnología, y escacez de alimentos, aquellos proto-humanos NO SE MURIERON DE HAMBRE. La ciencia nos demuestra que dentro de cada especie hay un chip de supervivencia que nos ordena a sobrevivir, nos ordena buscar la comida cuando hay hambre, a buscar refugio del frio, a cuidar de las crias indefensas como si fuera nuestra propia vida. Aquellas especies que no desarrollaron ese instinto, que no se adecuaron, murieron de frio, o fueron despedazados por otros animales. Nuestros genes no guardan rastros de esos.

En cambio, los seres humanos que vivimos hoy somos descendientes de aquellos proto-humanos africanos que sí pudieron adaptarse al medio ambiente. Llevamos su sangre. Estamos aquí porque fueron lo suficientemente fuertes para transmitirnos su ADN. Esto quiere decir que heredamos ese instinto de supervivencia que nos hace sacurdirnos del frio, y caminar cientos de kilómetros en busca de agua cuando hace falta. Si algo ha distinguido nuestra especie es su capacidad de movilidad, de dinamismo. Bajamos de los árboles, dominamos las praderas, construimos casas, comunidades, luego ciudades. La pregunta entonces es: Si somos descendientes directos de esos grandes supervivientes, ¿por qué hoy día hay gente muriéndose de hambre en aldeas africanas? ¿No son acaso ellos también portadores de estos genes? Si lo que nos distinguió fue nuestra capacidad de acción, ¿por qué sale en la tele un niño flaco con moscas encima y su madre ni siquiera se las espanta? Hay agua, hay alimento, hay genes de superviviente, entonces ¿qué es lo que ha fallado? ¿Qué les ha pasado?

La civilización es lo que les ha pasado.

Creemos que nuestra "civilización" y toda su parafernalia (democracia, capitalismo, religión, agricultura, etc.) es tan necesaria para otros como lo es para nosotros. Pero nos equivocamos. Cuando una tribu vive sola en su medioambiente original, es difícil que ésta se muera de hambre, o que no encuentre agua. Por eso aun existen comunidades indígenas en el Amazonas, en islitas del Pacífico, y tribus africanas en la Edad de Piedra. El origen del hambre es lo que llamamos "pobreza". Y la pobreza es un concepto inventado en Occidente. La pobreza no es sinónimo de falta de conocimientos o comida, sino el resultado que se da cuando una civilización dominante es incapaz de incorporar adecuadamente a las comunidades periféricas. En otras palabras, la hambruna es el resultado de haber civilizado A MEDIAS a una serie de sociedades no-occidentales. Les hemos enseñado las maravillas de los excedentes de comida que se pueden almacenar, —con ello hemos conseguido que dejen de ser nómadas, y se asenten en lugares fijos— PERO sin haberles dado la tecnología para cultivar y almacenar. Le hemos mostrado imágenes de un mundo "superior", pero no le hemos enseñado a leer. Al aprender nuestras ideas (basadas en una cultura agraria) abandonaron las constumbres típicas nomádicas, como la constante búsqueda de comida y agua, la cacería etc. Pero se toparon con que —por alguna extraña razón— nuestras ideas no les funcionaban igual que a nosotros. Antes de que pudieran descartar nuestras ideas, mandarnos a la mierda, y proseguir con sus viejas constumbres, al hombre blanco se le ocurrió una gran idea: la caridad. Y fue así porque nuestros complejos religiosos nos hicieron verlos como mendigos. Gracias a esta "caridad" les extirpamos su independencia. El problema pronto se mezcló con política y Africa se terminó de joder.

Las tribus de hoy no necesitarían de nuestra caridad, ni de Globlal Humanitaria, ni Care, ni World Vision, ni Unicef, si en primer lugar no hubieramos llegado allí a joderles la existencia con ideas que no precisaban. La civilización que le hemos compartido a medias sólo ha logrado apagar su instinto de supervivencia. Ahora no tejen su propia ropa, sino que esperan que les llevemos t-shirts. No caminan kilómetros por agua, sino esperan que les cavemos un pozo de agua. Hemos creado un nuevo tipo de especie cuyos instintos están apagados, una anomalía en el reino natural.

Pero ya es muy tarde para retirarnos y permitir que esos genes vuelvan a activarse. Nuestras religiones —que fueron las que nos llevaron allí en primer lugar— no nos permitirían sentirnos moralmente cómodos si tuvieramos que retirarnos de Africa. Hace falta más caridad, más evangelización, más sacos de trigo y ropita usada. Y mientras más sacos llegan, más mueren. No nos damos cuenta de que su salvación no se encuentra en el saco de trigo que llega desde Europa, sino en la educación que les permita generar el trigo por su propia cuenta! Pero esto sería equivalente a darles tecnología, poder; hacerlos parte de nuestra comunidad occidental, y esa idea no nos gusta. Preferimos que estén lejito, controladitos, y llevarles comidita de vez en cuando. Así que el ciclo continúa. Pero lo mejor que le podría pasar a Africa ahora mismo sería que el hombre blanco agarrara sus cruces y libritos, y se largara de allí de una vez. Que los africanos no son pendejos; nosotros los hemos apendejado. Pero afortunadamente la pendejez no es algo con lo que se nace; ésta se pega y se quita como cualquier costumbre. Cuando el hombre blanco se vaya de África, volaran con él hacia Europa las moscas que se posaban en la carita de aquel niño.

El hambre desaparecerá de África cuando Occidente se la devuelva a los africanos.








Escrito por JLGiles
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