Sobre el mito de un mito con un mito

Cada noche prendo el televisor y me topo con algún documental o debate sobre el mentado Código Da Vinci.
Mis huevos se inflaman al ver cómo un autor, una casa publicadora y —no podía faltar— Hollywood, convierten el mito de un mito en un hito.
Dicen que en el Código Da Vinci nos dan la clave para entender "el secreto" de la vida de Jesús. Un secreto que ha sido escondido por la Iglesia, pues alegan que su revelación pondría "poner en juego la fe".
Pues para mí, ni aunque bajara el mismo Cristo del cielo y nos dijera a todos que el cristianismo es un fraude, los millares que practican —o dicen practicar— la fe cristiana continuarían creyendo la sarta de mentiras que contienen los evangelios, sean canónicos, apócrifos o hipertróficos. Lo que fundamenta el cristianismo es una cadena de mitos tras mitos. ¿Cómo puede ocurrírsele a alguien que la Iglesia sufriría a causa de uno más? ¡Si son los mitos los que alimentan la supersitición y la ignorancia que mantiene a la gente yendo a las iglesias!
Lo bochornoso es que haya gente que sienta que con el librito ha descubierto algo nuevo. Creen orgullosos que es bueno que se haya publicado un libro que "por fin" le haya dado en la torre a la Iglesia. Piensan que leyendo libros sobre caballeros templarios y María Magdalena se conoce la "verdadera" historia de Jesucristo; cuando en realidad no hay tal historia. No puede haber una historia veraz sobre Jesucristo pues todos los documentos que nos hablan de tal personaje están plagados de mitos y leyendas sobrenaturales, que hacen imposible saber quién fue el Jesús histórico... si es que hubo uno.
La leyenda de Cristo bien pudo estar basada en la vida de algún judío real, pero el delirio y esquizofrenia-paranoide de los evangelios y las cartitas de Pablito no nos permiten ver con claridad quién pudo ser ese Jesús. ¿Semi-dios? ¿Hippie de Judea? ¡Quién coño sabe!
El Código Da Vinci intenta aclararnos una ficción (la vida de Jesús) desde la ficción (novela) con una ficción (el mito del Santo Grial y la Magdalena). ¡Qué cojones!
Ojalá la gente que intenta esclarecer el "misterio" de Jesús, en vez de gastar su dinero y tiempo en bestsellers, mejor se ocupara de leer libros de historia que explican perfectamente como TODAS las religiones son construcciones ideológicas, donde cada elemento tiene su razón de ser. No hay tales misterios, si se comprenden de dónde proceden los mitos que fundamentan las religiones; que los milagros en Palestina hace 2,000 años fueron invenciones de enfermos mentales que despreciaban el cuerpo y el mundo natural; que entre tantas, el cristianismo fue una secta que sobrevivió porque supo adaptarse a la existencia de la autoridad romana ("Dad al César..."), y que hoy conocemos el nombre de Jesús gracias a que el imperio romano adaptó el cristianismo para su propio beneficio, para pronto distorcionarlo a niveles risibles, y convertir a un carpintero en un Superman divino ¡que incluso creó el universo! (Juan 1:3) No nos sorprendamos; hoy son muchos otros quienes continuan adaptando a Jesús para su beneficio. Parece ser que el melenudo de Belén ha sido el negocio redondo más efectivo de la historia, y no hace falta ser el Papa para saberlo. Que se lo pregunten a Dan Brown.
En fin, no se trata de cuánto sabemos sobre la dichosa vida de Jesús, sino de saber lo que hay que saber. Y lo que hay que saber, querido amigo, es que el cristianismo nos lo ha metido doblao por un buen rato ya. Y tú tienes la oportunidad de descubrir el cómo y el por qué, y dejar de ser un borrego. Si tienes una duda sobre la vida de Jesús, hay miles de libros que te hablarán de ésta: son cuentos. Ahora, si lo que buscas es comprobar la veracidad del personaje Jesús, lamento informarte que yo aquí no te voy a resolver la crisis. Ve a una librería seria y ponte a leer. Y por si lo pensaste, la respuesta no se encuentra en ningún único libro. Lee y lee, y luego saca las conclusiones tú mismo. Quizá encuentres el "código" para captar cierto olorcillo a mierda rancia.
Florimar Agostini — 23-05-2006 02:41:54